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Runas

Las runas son, antes que nada, un alfabeto: el futhark antiguo, con el que los pueblos germánicos escribieron durante siglos nombres, dedicatorias y palabras breves. Esta página te da cada día una runa tal como la leen los libros de runas modernos y, al lado, lo que dicen de verdad las fuentes antiguas. Así puedes ver dónde termina la tradición y dónde empieza la interpretación de hoy.

La runa del día para el 23 de octubre de 2026

Thurisaz

La runa del día

Thurisaz · gigante; espina

  • obstáculo
  • defensa
  • pausa

Antes de responder hoy, deja pasar un momento; la espina pincha menos si la ves venir.

Más sobre esta runa →

Leer las runas como oráculo es una costumbre moderna (Guido von List en 1908, Ralph Blum en 1982); los antiguos las usaban para escribir, para grabar nombres y recuerdos de sus muertos y para palabras de conjuro.

Tu propia runa

Las 24 runas del futhark antiguo

La ætt de Freyr

Las ocho primeras runas, de Fehu a Wunjo. El nombre de Freyr para este grupo viene de la tradición islandesa tardía, de los siglos XVII y XVIII, y se pensó para el futhark joven; cómo llamaban al grupo quienes escribieron las primeras runas no se sabe.

La ætt de Hagal

Las ocho runas centrales, de Hagalaz a Sowilo. También este nombre es tardío: lo toma de la runa del granizo, la primera del grupo, y no aparece en ninguna fuente antigua.

La ætt de Tyr

Las ocho últimas, de Tiwaz a Othala. Que el grupo lleve el nombre del dios Tyr es costumbre islandesa tardía, y la palabra ætt, «familia», tampoco se usaba para el futhark antiguo.

De dónde vienen las runas

Un alfabeto de veinticuatro letras

El futhark antiguo se usó más o menos entre los años 150 y 800, y su nombre sale de sus seis primeras letras: f, u, th, a, r, k. La inscripción rúnica más antigua que se conoce está en un peine hallado en Vimose, de hacia el año 160, y dice harja. La primera fila completa aparece en la piedra de Kylver, en Gotland, de hacia el año 400, que hoy guarda el Museo Sueco de Historia, en Estocolmo. Algunos medallones del siglo VI ya muestran la fila partida en tres grupos de ocho. Los nombres de las runas, en cambio, no se conservan de esa época: los que usa esta página son reconstrucciones de los filólogos a partir de los poemas rúnicos y de manuscritos posteriores.

Para qué se usaban

Casi todas las inscripciones del futhark antiguo son cortas: un nombre, una fórmula de artesano como la de la piedra de Einang, que dice que alguien «pintó la runa», o unas letras sobre un peine, un broche, un arma o un medallón. Entre ellas aparecen palabras de conjuro; la más frecuente es alu, de los siglos III al VIII, cuyo sentido se discute y que muchos relacionan con la cerveza y la bebida ritual. En la piedra de Kylver la fila entera está grabada en la cara inferior de una losa de tumba, donde nadie podía leerla; los estudiosos suponen que debía proteger de los muertos o apaciguarlos. Las grandes piedras conmemorativas, del tipo «X levantó esta piedra en memoria de Y», son más tardías: casi todas son de los siglos X y XI, están escritas en futhark joven y en su mayoría son cristianas.

Tácito y el Hávamál

Hacia el año 98, Tácito cuenta en su Germania que los germanos cortaban una rama de un árbol frutal en tablillas, las marcaban con ciertos signos y las esparcían sobre un paño blanco; un sacerdote o el padre de familia rezaba, miraba al cielo, tomaba tres y las interpretaba. Si esos signos eran runas no se sabe: Tácito da muy pocos detalles, y su texto es unos sesenta años anterior al objeto rúnico más antiguo que conocemos. En el Hávamál, un poema de la Edda poética, Odín cuelga nueve noches del árbol azotado por el viento, herido de lanza y ofrecido a sí mismo, y recoge las runas gritando. Las estrofas que siguen preguntan si sabes grabar, teñir, consultar y ofrecer, pero los editores las ven como un mosaico de fragmentos de distinto origen. De ellas no se puede sacar un método para leer runas.

El oráculo moderno

La lectura de las runas como oráculo es moderna. Guido von List publicó en 1908 Das Geheimnis der Runen, con una fila de dieciocho runas modificadas, las llamadas runas Armanen, que según él le llegaron en una visión; esa fila pasó al esoterismo racista alemán, a la simbología de las SS, y sigue usándose en el neonazismo. Esta página no usa ni sus formas ni sus nombres. En 1982, Ralph Blum vendió con The Book of Runes el primer oráculo de runas para el gran público, con una bolsita de fichas, y él mismo dijo que sus interpretaciones bebían mucho del I Ching. Blum añadió además una runa en blanco, la «runa de Odín», que no tiene ninguna base histórica, y por eso aquí no aparece. La lectura del día que ofrece esta página sigue esa costumbre moderna, y lo dice.

Runas mal usadas en el siglo XX

En la Alemania nazi algunas runas se convirtieron en emblemas: la runa de la s, doblada, fue el distintivo de las SS, y la runa Othala con «pies» o «alas» la usaron divisiones de las SS. En Alemania esas formas estilizadas están prohibidas, entre ellas la doble runa Sig. Esta página muestra solo las letras simples del alfabeto, con las formas de la piedra de Kylver, y la runa de la ese no la dibuja en ningún lugar: en su sitio aparece simplemente la letra latina, la ese. Las runas son mucho más antiguas que aquel uso, aunque el germanista Rudolf Simek advierte que su uso público sigue estando, como mínimo, cargado políticamente.

Runas invertidas

Muchos libros de hoy dan a una runa que sale del revés un significado propio, a veces con la palabra merkstave. Ninguna fuente medieval ni antigua lo hace: en las inscripciones reales, las runas invertidas o en espejo son simples variantes de escritura. La palabra merkstave no aparece en el gran diccionario clásico del islandés antiguo y se encuentra en libros ingleses de magia rúnica de los años ochenta. Esta página da la lectura invertida solo como recurso moderno, y para nueve runas no la da.

Otras tradiciones: la carta del tarot del día · el cielo de los vikingos.

Fuentes